
El Día Internacional de la Mujer, celebrado cada 8 de marzo, no solo es una ocasión para conmemorar los logros alcanzados en la lucha por la igualdad de género, sino también para recordar las deudas pendientes que aún afectan a muchas mujeres, especialmente en el ámbito laboral y de salud. Una de las problemáticas más relevantes en este contexto es la situación de las médicas embarazadas que trabajan en el sector público en Chile.
Actualmente, la normativa establece que las trabajadoras embarazadas deben ser eximidas de turnos nocturnos. Sin embargo, las médicas con jornadas de 22 y 28 horas, al ser reubicadas en turnos diurnos, se ven obligadas a asumir una carga laboral de hasta 50 horas semanales, lo que contraviene la intención de proteger su salud y la de sus bebés. Esta situación no solo compromete su bienestar físico y emocional, sino que pone en riesgo su embarazo y recuperación postparto.
Desde el Colegio Médico de Chile (COLMED), se ha impulsado la campaña “Fin a las 50 horas”, una iniciativa que busca establecer una regulación clara que limite la jornada laboral de las médicas embarazadas a un máximo de 44 horas semanales en horario diurno. Esta medida tiene como objetivo proteger los derechos laborales de las médicas, garantizar la seguridad de los pacientes y asegurar condiciones laborales dignas para todas las mujeres trabajadoras en el sector salud.
La campaña subraya que las médicas no solo son garantes de derechos, sino también titulares de esos derechos, y por lo tanto merecen poder ejercer su profesión en condiciones justas, seguras y humanas. La modificación de la legislación que propone el COLMED tiene como fin corregir esta injusticia y garantizar un entorno laboral que respete tanto la salud de la madre como la calidad de la atención de los pacientes.
Este 8 de marzo, como gremio, el Colegio Médico de Chile reafirma su compromiso con los derechos de todas las mujeres, promoviendo una atención en salud con enfoque de género y garantizando su bienestar en cada etapa de la vida. Asimismo, alza la voz en defensa de sus colegas médicas, quienes, a través de su incansable dedicación, no solo brindan atención de calidad a los pacientes, sino que también siguen luchando por condiciones laborales justas y seguras.
Es fundamental que el compromiso del Estado de Chile con la equidad de género y el bienestar laboral se traduzca en políticas concretas y en regulaciones que realmente protejan a quienes, en muchos casos, enfrentan condiciones laborales extremadamente desafiantes. Es momento de que las autoridades se sumen al llamado del COLMED y de todas las médicas, para construir un entorno de trabajo digno y equitativo.
Hoy, más que nunca, es crucial continuar luchando por una medicina justa y por la protección de los derechos de las médicas, que merecen condiciones laborales que respeten su salud y su bienestar, sin comprometer su labor y vocación.